Me despido de mis familiares, amigas, y novio en Ezeiza y con lágrimas a los ojos, pero contenta a la vez, parto rumbo a Barajas.
Una vez embarcada, y cuando ya estaba todo listo para salir, una boluda pierde todos sus documentos y decide quedarse. Media hora de demora buscando su equipaje.
Una vez en aire, fue tranquilo el viaje. No tuve miedo, solo sentí unas ganas importantes de ahorcar al nene que estaba atrás de mi asiento pateandome, pero bueno. La comida muy bien, comí hasta reventar.
Llegamos a Madrid. Controles. Me hicieron sacar hasta los borcegos, muy mala ondamente! Pero bueno, no fue sólo a mi sino a todos. Quise entrar a wifi, no era libre, TE LO COBRAN! y bastante caro, así que vamos a aprovecharlo al máximo. Me conecto, chateo bastante. Se me está por quedar sin batería. Genial, buscar un enchufe como la gente fue un dilema. Al final, me di cuenta de que estos europeos son bastante complicados y me tuve que comprar un adaptador para tener las cosas cargadas.
9 horas tengo que esperar acá, 1 la perdí en controles, 5 chateando con Rodri, y ahora -muerta de sueño de no haber dormido en un día- me tiro cómodamente en los bancos del aeropuerto, pero con la tremenda luz y el miedo a quedarme dormida y perder el vuelo no me dejan dormir. En conclusión, tengo una cita incancelable con la cama esta noche. Milán llegá ya!
Hasta entonces nunca me habían aterrado de esta forma los aeropuertos... Te extraño, lindo.
Yo también te extraño, mi amorr! Pero tranquila, va a ser un viaje hermosoo, y vas a aprender mucho, y sobre todo se va a pasar rápidoo al menos para uno de los dos!
ResponderEliminarTe amo con el alma.- Y volvé, que te voy a estar esperando en Ezeiza el 15 de julio!!
Nos vemos en París, con aguacero!